domingo, 11 de junio de 2017

Y seguimos como ratones girando la rueda







Las cinco entidades mayores en España (Santander, BBVA, Caixabank, Bankia y Sabadell) pasan a poseer, después de la compra del Banco Popular por el BSCH, el 76% de la cuota de mercado en términos de activos financieros. Sólamente el Banco santander Central hispano pasa a tener el 27% del total del negocio bancario en España.

Las próximas operaciones anunciadas son la posible compra de Unicaja y Liberbnak por quizá uno o varios de los grandes y la licitación y venta de Bankia ( con un 8% de cuota de mercado en españa)
La concentración del oligopolio bancario en españa ha sido espectacular, desde la crisis de 2008 las entidades de depósito se han reducido en 80 y en su desarrollo, paralelo a la bancarización, privatización y venta de las cajas han estado básicamente de acuerdo el PP y el PSOE después del pacto de Zapatero con Rajoy en 2011. Esto ha signficado aumentar considerablemente el poder de los grupos financieros privados en la economía y sobre la sociedad. Es un hecho incuestionable que si la izquierda económica y sindical no despierta y difunde los malos augurios a la sociedad civil, de no revelarse inmediatamente ante esta situación; que la democracia y el Estado de derecho tienen sus dias contados y la servidumbre al dinero marcará la forma de organización política definitiva de este país de mil demonios y pocas luces.

Estos llamados actores de izquierda son muy conscientes de la ruina que supone la privatización y oligopolización casi absoluta de las finanzas para la economía real, la sociedad y el estado de derecho en este país. No obstante siguen en la inopia, creyendo que el tiempo será benévolo y volveremos a recuperar unas cuotas de trabajo y bienestar análogas a tiempos pasados si explícita y únicamente nos mobilizamos por la sanidad, las pensiones, la educación, el trabajo digno,....etc. En un ritual permanente y eterno que se estrella siempre con la cruel realidad económica.

No han entendido aquello que "no puede existir un paraíso social en un cementerio económico" y que dentro de poco la capacidad de cualquier estado para reconducir la economía será nula o habrá de gestionar con cuentagotas las migajas que los grandes bancos le dejen, eso sí, después de que hayan exprimido hasta la última gota de beneficios.

Y la derecha en el poder nos seguirá diciendo aquello tan oido ya de "Ustedes quieren "el oro y el moro", pero ¿de donde quieren que extraigamos su financiación?"

No, no podremos mantener la sanidad, ni la educación, ni las pensiones, ni la RGC, ni la RBU, ni crear puestos de trabajo dignos, ni tener un parque de viviendas de protección social que garantice una vivienda digna, ni, ni, ni... Y eso es porque la izquierda está en el Pleistoceno en su apuesta ideológica y de proyecto, porque solo se dedica a quejarse y quejarse, sin luchar por alternativas económicas dignas, que son las que nos podrían empoderar. ¿Cómo vamos a poder financiar el estado de derecho sin una banca pública y la deuda del Estado acumulándose año tras año? ¿Cómo sin una fiscalidad progresiva y redistributiva? Si perdemos la economía, perdimos la batalla.

¡Que pena que nadie luche ya hoy por una banca pública, por una auditoría de la deuda! O los movimientos sociales fragmentados se unen para luchar denodadamente por una alternativa económica que avale sus reivindicaciones o no hay salida. El futuro es la servidumbre, seremos los ratones que hacen girar eternamente la rueda de su jaula y creen que avanzan.
 
¡CONTRA LA PRIVATIZACIÓN DE BANKIA Y BMN Y SU TRANSFORMACIÓN EN UNA BANCA PÚBLICA, ÉTICA Y SOCIAL!

¡Por la unidad de la sociedad civil movilizada! ya y sin tardanza construcción de un

FRENTE CIUDADANO CONTRA EL PODER FINANCIERO

Desolado

Barcelona 11 de junio de 2017

lunes, 8 de mayo de 2017

Derechos humanos, descontrol financiero y opacidad











El establecimiento normativo a nivel internacional de la libertad absoluta de los movimientos de capital, es consecuencia de la emergencia y asentamiento de políticas neoliberales en los gobiernos desde finales de los 70 hasta el presente. En ello han participado activamente las instituciones financieras internacionales FMI, BM y OMC y también la OCDE. Supone el cierre de un proceso de desregulación financiera que comenzó en 1971 con la abolición de la paridad dólar-oro y ha supuesto la práctica extinción del control de capitales transfronterizos que dio estabilidad a la economía y las finanzas tras el sistema de Bretton Woods.

Las bolsas de valores y mercados de capital sufren un proceso de integración mundial que inaugura el nuevo sistema de las finanzas globalizadas o globalización financiera. Mediante ella “Los grandes grupos bancarios y fondos de inversión impulsan una infraestructura tecnológico-financiera que reafirma la autonomía de las finanzas globales frente a la economía real y, en ausencia de autoridades supervisoras globales plantean retos políticos de gran alcance, que significan la independencia e influencia sobre los gobiernos democráticos, inmersos en las redes de poder de los casinos financieros"[1].

La titulación de activos financieros que comercializa la antigua banca tradicional, convertida ahora en banca financiera global, llena las bolsas de valores y los mercados privados extrabursátiles OTC de derivados y sofisticados productos financieros, desconectados de la realidad económica. Esto a pesar de que la llamada ingeniería financiera se nutre con la titulación de cualquier activo  subyacente que pasan a constituir codiciados bienes o servicios para los bancos, ávidos de liquidez, o para los fondos de inversión que especulan con ellos. Esta actividad especulativa de la banca financiera global carece absolutamente de supervisión y control, mientras los grandes bancos aumentan su negocio convirtiendo en activos financieros bienes como las hipotecas inmobiliarias, las materias primas agrícolas, la deuda soberana o el petróleo.

Los paraísos fiscales – más allá de su fundamental dimensión para la elusión, evasión, fraude fiscal y blanqueo de capitales, que es quizá la dimensión más conocida - son instrumentos destacados de los actuales mercados financieros globales e incontrolados, plataformas para operar comercial y financieramente en los mercados mundiales. Fueron ampliamente utilizados para la especulación inmobiliaria sobre los derivados de las hipotecas subprime que originó la crisis y el Crash de 2008[2]. A estas alturas la crisis económica originada por el descontrol y la fiesta de los mercados financieros se ha reconducido sistémicamente mediante la socialización de las pérdidas de los bancos y un gran aumento del paro, la pobreza y la desigualdad en el mundo, al mismo tiempo que se ha disparado de la deuda soberana de los estados, que quedan así sometidos, como en el caso de los llamados PIGS al dictado de la UE, FMI y de los bancos acreedores. En lo que llevamos de crisis, derechos humanos básicos como el de una adecuada alimentación o el de la vivienda, han sufrido una importante vulneración debido a que es la sociedad en su conjunto la que ha sufrido las consecuencias de la orgía descontrolada de los grandes capitales e instituciones financieras en los opacos mercados financieros, en especial mediante sociedades mercantiles interpuestas en los mercados offshore. Hoy continúa la sangría social mediante la trampa de la deuda soberana, que prioriza el pago a los acreedores – que además especulan con ella- sobre las medidas gubernamentales necesarias para el desarrollo social y el cumplimiento de los derechos humanos más básicos.

Fue en 1997 que en su artículo en Le Monde diplomatique “Desarmar los mercados”[3], Ignacio Ramonet pedía un boicot desde las instituciones de gobierno a los bancos y otras grandes corporaciones domiciliados en paraísos fiscales, así como mecanismos disuasorios para poner coto a la especulación internacional en unos mercados de capital totalmente libres y desregulados. Decía “La libertad total de circulación de capitales desestabiliza a la democracia, por ello es importante poner en marcha mecanismos disuasorios. Uno de ellos es la Tasa Tobin”[4]. Esto fue después de constatar cómo la llamada Crisis del Este asiático en 1997, había sumido en el descalabro económico y en la pobreza a países enteros, después de que sus monedas se vieran atacadas por los especuladores sobre divisas ante la coyuntura propicia de desestabilización económica, provocada por un déficit en las reservas bancarias para hacer frente al endeudamiento externo derivado de los préstamos a corto plazo adquiridos. Esta crisis originó un efecto dominó que acabó afectando también a países de América Latina.[5]

Un ejemplo criminal paradigmático de la vulneración de los derechos humanos, dada la falta de regulación y control de los llamados mercados, lo encontramos en la especulación en los mercados de futuros actualmente financiarizados con materias primas alimentarias, que en 2008 sufrió un avance exponencial cuando los fondos que especularon con los productos derivados de las subprime hubieron de buscar nuevos nichos financieros. Una explicación de estas operaciones en los mercados de futuros extrabursátiles (OTC) la encontramos en el documento “Navegando por los meandros de la especulación alimentaria”[6]. En 2008 materias alimenticias básicas como el trigo o el maíz duplicaron los precios de 2007 en los mercados creando una crisis alimentaria de dimensiones globales que afectó a gran número de países y provocaron huelgas y movilizaciones, en ocasiones violentas, en países como Haití, Méjico, Argentina, Egipto, Somalia o Afganistán. En 2011 se da un nuevo repunte en el precio de los alimentos y Esther Vivas dice en un artículo en La Directa “Las revueltas populares en el Norte de África y en Oriente Medio tuvieron entre sus múltiples detonantes la escalada del precio de los alimentos”[7]

Pero la codicia por el negocio rápido de las finanzas adquiere cada día nuevas dimensiones especulativas en ciudades como Barcelona. En una reciente publicación en el semanal “La Directa”[8] se denuncia la compra de edificios enteros destinados a reformar y vender o alquilar, después de echar a los vecinos y aprovechando la burbuja en los precios del alquiler en parte originada por los apartamentos turísticos o la gentrificación de determinadas zonas de la ciudad. Al menos cuatro de los fondos de inversión tienen relación con paraísos fiscales: Varia i Caso Patrimonio Iberia SL, con sede en Luxemburgo. Galla Inv –clienta d’MkPremium–, con vínculos financieros en la isla británica de Man & Lesing LWP Spain SL, con sede en Malta. 

La libertad existente en los movimientos de capital, unido a la transformación de los mercados de valores y de futuros en mercados fundamentalmente especulativos y a la enorme titulación y sofisticados productos derivados propios de la ingeniería financiera; aumentan la presencia de la banca global e inversores institucionales en las plataformas opacas de negocio de los paraísos fiscales. A ello se une la opacidad en los canales de transferencia telemática de las transacciones financieras (SWIFT) y en las cámaras de compensación interbancarias o sociedades que efectúan registro y contabilidad de dichas transacciones diariamente (Clearstream, Euroclear,…), sociedades instrumentales denunciadas por su opacidad y sus vínculos con paraísos fiscales, por el periodista de investigación Denis Robert[9] en sus publicaciones.

Los procesos de liberalización económica en los mercados de capital y de desregulación de las condiciones de los mercados financieros, a partir de los 80 del siglo pasado, han cultivado la opacidad y disparado la titulación de activos y la ingeniería financiera, suponiendo grandes beneficios para la banca y fondos de inversión en el gran casino financiero; al mismo tiempo que el dominio de una economía especulativa sobre la economía real o productiva supone grandes riesgos sistémicos y una transferencia continua de rentas del trabajo hacia un sistema rentista y depredador de la economía. En este proceso de financiarización de la economía los derechos humanos se ven continuamente cuestionados, cuando no vulnerados al mismo tiempo que se corroe la democracia.

Como dice Ignaci Ramonet[10]  “El impuesto sobre las rentas financieras es una exigencia democrática mínima. Estos beneficios deberían ser sometidos exactamente a la misma fiscalidad a la que se somete a las rentas del trabajo y esto no sucede en ningún lugar”. 

Es necesaria la conjunción de las fuerzas críticas de la sociedad y promover, desde la base, la construcción de un movimiento ciudadano de acción social internacional que presione a los gobiernos para que legislen poniendo en el centro de la acción política a las personas y no el beneficio de las grandes corporaciones e instituciones financieras, como viene siendo habitual. En este sentido hemos de saludar esperanzadamente los inminentes comienzos de un movimiento internacional por la justicia fiscal y financiera, una de cuyas patas ha tenido su última acción en la Semana de acción global por la abolición de los paraísos fiscales (1 al 7 de abril del 2017), aprobada en el Foro social mundial de Quebec 2016 y promovida por la plataforma Alianza global por la justicia fiscal (GATJ). También especialmente felicitar la iniciativa del Gobierno de Ecuador - que en enero de 2017, alcanzó en la Asamblea General de las Naciones Unidas, la presidencia pro-témpore del llamado Grupo de los 77 (G77 ) que agrupa a 134 países en vías de desarrollo – de plantear como punto crucial bajo su presidencia promover medidas normativas en la ONU para combatir los paraísos fiscales.

En general la defensa de los derechos humanos en su articulado, es inseparable de la lucha por hacer prevalecer la democracia frente al capitalismo en su fase financiera, una democracia hoy día socavada por la dictadura de los llamados “mercados” que para Vigueras[11] “no es sino un eufemismo con el que los gobernantes y medios esconden la realidad del poder incontrolado del entramado de los grandes bancos y fondos especulativos que operan en el casino financiero global”

Antonio Fuertes Esteban
Barcelona, 7 mayo de 2017



[1] Juan Hernández Vigueras. “El casino que nos gobierna” Ed. Clave intelectual 2012. (Introducción).
[2] Juan Torres López. “Porqué se cayó todo y no se ha hundido nada?” Ed. Sequitur y ATTAC. 2010.(pg 81)
[3] Ignacio Ramonet. “Desarmar los mercados” ( Le monde diplomatique en español. Diciembre 1997)
[4] Antonio Fuertes Esteban “Tasa Tobin y Res publica” 2014.
[5] Comisión económica para América latina y Caribe de Naciones Unidas ( UN CEPAL 1998) “Impacto de la crisis asiática en América latina”.
[6] Observatorio de la deuda en la globalización. “Navegando por los meandros de la especulación alimentaria” 2011.
[7] “La crisis alimentaria golpea de nuevo” Esther Vivas. La directa nº 221. 2011
[8] Gemma García y Jesús Rodriguez. “Comprar, expulsar, reformar i vendre” art de en La Directa. 19/4/2017.
[9] Denis Robert “Révélation$” 2001. La Boîte Noire 2002, ambas en castellano en Ed. Deusto.
[10] Op. cit.
[11] Op.cit.

sábado, 21 de enero de 2017

Otra vez el "corazón partío"





 ¿ Comunes? ¡Cómo que comunes!



Apostar políticamente nos sirve para hacer valer nuestras opciones deseadas. Sin embargo ante el devenir, cualquier apuesta, como un amor herido, puede "rompernos el corazón" . A las personas, excepto en perversas masoquistas que las hay, nos emocionan nuestros valedores y aborrecemos a nuestros negadores. En mi caso particular, en los años anteriores a la crisis de 2008 y desde el año 2001, tuve el placer de conocer y tratar a Arcadi Oliveres, por entonces uno de los activistas más conocidos de Cataluña y que continúa siendolo. Arcadi fué para mí un maestro querido, tenía amor hacia él. No obstante fué una persona que legítimamente tomó una opción, un camino que me separó de él y sentí, como dice Alejandro Sanz, "el corazón partío". Esto sucedió a raiz de que junto a la monja Teresa Forcades co-fundaran el Procès constituent, eso sí con un lema " Independencia para cambiarlo todo". Con lo que a aquellos que compartíamos anhelos internacionaqlistas y altermundistas por otro Mundo posible, pero que no éramos independentistas, se nos "partió el corazón" y nos sentimos autodesterrados de este Procès. ¡Lástima, otra división en las clases populares!

Cuando mis heridas comenzaban a curar y ya podía volver a compartir espacios con Arcadi, como un aliado coyuntural de camino, para ciertas cuestiones. Otra apuesta de amor político en Cataluña, los llamados "Comunes" vuelven a "partirme el corazón" y esta vez tardará seguramente mucho en cicatrizar la herida.

El domingo 29 de enero tendrá lugar una asamblea dels "Comuns" en Cotxeres de Sants y en él debatirán 6 ponencias. La que tiene que ver con el eje nacional, se concreta así: Se propone "la creación de una república catalana" que, una vez proclamada y ejerciendo su "plena soberanía", decida si quiere o no asociarse con España. Esto solo tiene una lectura, los Comunes apuestan y se pronuncian por la independencia, cuando hasta ahora sólo lo hacían por el derecho a decidir.

Y otra vez me siento un outsider en la casa de la izquierda catalana, un meteco. Un ciudadano libre del Mundo que no quiere más fronteras, ninguneado y expulsado de "casa nostra"

Durante dos años han estado amasando mi corazón y mi conocimiento con cantos, que ahora parece eran de sirena. Durante dos años hemos cerrado filas en torno a la Colau, el Xavier Domenech o el Lluis Rabel por el derecho democrático de los ciudadanos a elegir y ellos, por interés, convicción, educación o por cortesía, me da igual, mantenían en secreto sus preferencias en cuanto a la soberanía, conscientes que ello constituía uno de los elementos sustanciales del cemento que mantenía unido el encoraginador movimiento de cambio político en Cataluña.

Claro que tantos espacios de pacto político con Puigdemont, representante de la oligarquía de este país y con el comodín del juego del poker político Junqueras, no podían acabar de otra manera. Me imagino pactos de trastienda política sin por ello poder delimitarlos, la política tiene esto. 

Y la primera alarma que alguien lanzó en la red ¿ Qué pasará con el caso Pujol / 3% despues de estos apretones de manos de trastienda? Pero sobre todo ¿ Qué nos pasará a los ninguneados votantes de los comunes no independentistas, durante dos años engañados y ahora cornudos y apaleados? ¿Responderá nuestro corazón de comunes acorralados, o por el contrario, sucumbirá y se sumergirá de nuevo en el limbo político?

De momento no tengo respuesta a estas preguntas, solo confusión, me siento herido y vulnerable. No obstante sí que habrían de tener en cuenta una cosa nuestros líderes de "Comuns", la política como la vida da muchas vueltas, lo que cuesta mucho construir se lo lleva un vendaval en un momento y nadie sabe el mañana.

Antonio Fuertes Esteban
21 de enero de 2017

jueves, 22 de diciembre de 2016

Por unas finanzas democráticas, un bien común imprescindible




Uno de los proverbios más conocidos de D. Antonio Machado dice “todo necio confunde valor y precio”. Hoy nos viene de perlas para aplicarlo al sistema económico actual y sus valedores.

La hiperinflación del sector financiero, que fue la causante de la última crisis y no ha sido corregida mediante medidas reguladoras eficaces, continúa como latente amenaza de nuevas crisis financieras que provocarían profundas crisis económicas, sociales y medioambientales.

Cuando en el Mundo la circulación dineraria, relacionada con la especulación financiera con todo tipo de activos, supone un monto de 9 billones (trillones anglosajones) de dólares diarios, superando en más de 90 veces a la empleada en financiar la economía productiva, que es la que crea valor, estamos hablando de la necedad del sistema y de los economistas y políticos a su servicio, que no tienen en cuenta el valor que las finanzas tienen o habrían de tener para el desarrollo de sociedades dignas, justas y democráticas.

 La gran mayoría de gobiernos y organismos internacionales, orientados por políticas neoliberales, deja en manos de las propias instituciones financieras su propia supervisión, sujeta a normativas reguladoras muy lasas y flexibles (como Basilea II y III) y pone a los bancos centrales a trabajar para suministrar liquidez a la banca cuando la necesita, más que a supervisarla. De aquí la explosión de la crisis financiera que ha generado un desorbitado nivel de deuda soberana en los países desarrollados, para salvar de la quiebra a los bancos demasiado grandes para caer.

El sistema financiero actual está al servicio de una economía ficticia de casino, que enriquece y da inmenso poder a unas élites oligárquicas globales, en detrimento de la mayoría de las sociedades, diezmadas por el paro, la pobreza o la desigualdad.

Poner en orden la economía necesitaría de un giro radical en las políticas económicas y el primer objetivo ha de ser sanear el sistema financiero y ponerlo a trabajar para una economía al servicio de las personas y del medio ambiente. No obstante es una mínima parte de la ciudadanía la que tiene conciencia de la necesidad de que se regulen unas finanzas, que han sido vampirizadas por los poderes oligárquicos, y hacerlas trabajar para el bien común.

Llegados al punto en el que estamos hay que decir, porque ha sido así, que los gobiernos de izquierda y de derecha en Europa son los que han legislado para el beneficio del capital y no de la gente y es lo que nos ha llevado a esta situación. Pero hay que decir más, hay que decir que en las décadas en que se han ido generando las condiciones de esta debacle financiera, prácticamente nadie con peso dentro de la izquierda social, sindical o política, ha estado vigilante, ni ha armado de razones a la ciudadanía para que se organizara con el fin de evitar la actual dictadura de los mercados financieros sobre la sociedad.

Es moneda corriente que los gavinetes conservadores o neoliberales en los diferentes gobiernos de España, cuando la ciudadanía critica o las fuerzas sociales o políticas que la representan plantean partidas necesarias en los presupuestos para finalidades sociales, salen con aquello de " ¿y como quieren ustedes que hagamos lo que piden? Ustedes están fuera de la realidad, son unos demagogos, no hay entrada presupuestaria, es imposible financiar el Estado social que piden". 

Qué poco énfasis ha hecho durante décadas la izquierda en el hecho de que las políticas neoliberales han puesto a trabajar a las finanzas en interés de la banca y grandes grupos inversores. Qué poco han advertido del hecho de que las renuncias que han ido haciendo estaban suponiendo un robo a la ciudadanía. Estamos hablando de que, en aras de la ortodoxia económica imperante, se ha producido un giro en los procesos de acumulación del capital que ha aumentado la brecha de desigualdad. Podemos apreciar  cómo desde los 80, el proceso de enriquecimiento de las élites ha ido aumentando los procedimientos, de la mera apropiación de las plusvalías del trabajo a lo que vienen teorizando algunos neo-marxistas como David Harvey: La acumulación por desposesión.

Uno de los ejes de esta desposesión ha sido adueñarse de los sistemas de financiación desplazando a los estados de las atribuciones financieras que estos tenían, lo cual convierte a las corporaciones privadas en actor ineludible de todo tipo de proceso económico a gran y pequeña escala.

Para ello los políticos siervos han instituido en las diversas constituciones la libertad absoluta de movimientos de capitales sin ningún tipo de control.

Para ello se ha acabado con la banca pública y de proximidad, privatizando sus entidades y haciendo depender las fuentes de financiación exclusivamente de los oligopolios bancarios globales y especuladores. ¿Qué se ha hecho desde la izquierda social, sindical y política por defender la banca pública y de proximidad?

Para ello han socavado la fiscalidad suficiente, progresiva y re-distributiva, haciendo reformas regresivas y prodigando las finanzas offshore y paraísos fiscales; o también han basado su mayor negocio en la especulación sobre cualquier tipo de activo sin ninguna carga impositiva a estas transacciones financieras. ¿Qué se ha hecho desde la izquierda social, sindical y Política por defender una fiscalidad justa, ambiental y solidaria?

Para ello han establecido en Europa un Banco Central Europeo, independiente y libre de cualquier dependencia política de las instituciones europeas y cuyo estatuto esta hecho a la medida y beneficio de las grandes corporaciones y bancos y no de la economía de los estados. ¿Qué ha hecho la izquierda social, sindical y política para reivindicar un BCE y otros bancos centrales que beneficien a la ciudadanía europea y no a los lobbies?

Para ello nos han encadenado en Europa al elemento de cierre de las politicas neoliberales, a través del tratado del euro. Con él impiden la soberania monetaria a los estados y, unido al sistema de competencia, crean una Europa de dos velocidades sin posibilidad de margen a los estados ante la crisis de la deuda y al deficit generados

Por ello nos han llevado al matadero, al tener que endeudarse el Estado y los ciudadanos para salvar a sus grandes bancos y ahora, después de salvarlos, nos encadenan a una deuda odiosa e ilegítima. ¿Qué están haciendo las fuerzas sociales, sindicales y políticas de izquierda por impugnar auditorialmente esta deuda?

Las finanzas saneadas representan un planteamiento holístico e incluyente a defender para una vida humana digna y en este planteamiento todas las fuerzas sociales, sindicales y políticas, que de verdad quieren acabar con este sistema económico injusto, necesariamente han de hacer un acto de reflexión y “contrición” y emprender la unión y la resistencia al oligopolio financiero que hasta ahora no han realizado. Unir esfuerzos para revertir sus medidas de rapiña de los últimos 30 años. Han de ser firmes en la defensa de políticas rigurosamente antineoliberales. Ello proponiendo medidas de control a los capitales; una banca pública, ética y social y regulación eficaz de las instituciones financieras privadas; fiscalidad nacional e internacional justa, ambiental y solidaria; abolición de los paraísos fiscales; abolición de la deuda ilegitima; profunda revisión del papel de los bancos centrales; construcción de la soberanía económica de los estados; etc.

Si el pago de la deuda nos ahoga económicamente, es porque tradicionalmente nuestro sistema fiscal no ha sido suficiente para cubrir los gastos del Estado y porque hemos pagados los platos rotos del juego bancario. Si el Estado se ha quedado sin fuentes de financiación extrafiscales, es porque ha vendido su patrimonio y porque nadie ha luchado en este país por la defensa de la banca pública y de proximidad. Todo este planteamiento que supone un proyecto holístico de las corporaciones financieras y sus lobbies ha de ser analizado como tal, pues sistema financiero, deuda y fiscalidad forman parte de un sistema de interdependencias mutuas.

Recuperar la unidad en la acción social y política para plantar cara al sistema depredador neoliberal es un imperativo de futuro. Las finanzas son un bien común imprescindible, el primer bien común en un sistema de mercado y el capital se ha apropiado de ellas. Por ello es necesario concentrar hoy la acción social y política en la de-construcción de las políticas neoliberales, haciendo el máximo esfuerzo en recuperar las fuentes de financiación, que son un seguro contra la deriva totalitaria del mercado en su búsqueda incansable del beneficio.

¿Hay alguien que se plantee trabajar para construir desde la sociedad un ámplio Frente ciudadano contra el poder financiero?


Antonio Fuertes Esteban
22 de diciembre de 2016